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Las mujeres docentes tienen más títulos de posgrado que los varones, pero consiguen menos jerarquía laboral. Les cuesta más conciliar trabajo con a familia. La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) ungió a una mujer en la Rectoría recién después de casi 400 años, y hace dos décadas prácticamente no había mujeres en cargos de representación en los consejos directivos de las facultades ni en el Consejo Superior. Este contexto cambió en todas las universidades en general, y en la UNC en particular, como parte de un fenómeno creciente de feminización, en el que, incluso, las mujeres superaron a sus pares varones en materia de capacitación. En efecto, a pesar de haber más mujeres con títulos de posgrado en la Casa de Trejo, eso no se tradujo en una mejora en las condiciones laborales, ya que los cargos docentes de mayor jerarquía son ejercidos por hombres (56 por ciento de profesores titulares), mientras que las categorías iniciales de la docencia (profesores asistentes) están copadas por profesoras. Estudios internacionales citados por esta investigación señalan que a las mujeres se les requiere mayor titulación para acceder a los mismos puestos de trabajo que los varones, fenómeno denominado como "sobrecalificación". Los datos surgen de la investigación "Trayectorias laborales y académicas de docentes de la UNC. Brechas de género", realizada por el Programa de Género de la Secretaría de Extensión del Rectorado, cuyos resultados fueron presentados ayer en el Pabellón Argentina. Una de las metas del estudio fue conocer y caracterizar las situaciones de inequidad entre varones y mujeres dentro de la UNC. Y también, a partir de los datos obtenidos, generar normativas que permitan superar estas desigualdades de género. Entre esas medidas, las autoras de la investigación sugirieron extender las licencias por maternidad y paternidad; crear un centro de cuidado infantil en la UNC, priorizando la inclusión de niños de 0 a 4 años de familias monoparentales. En cuanto al reconocimiento laboral y académico, el estudio sugiere que la maternidad y la etapa de crianza de los hijos tengan un puntaje en las normativas de evaluación, ya sea en los controles de gestión o en los concursos. También se pensó en aumentar la edad de las mujeres para acceder a becas, considerando las dificultades que tienen para conciliar el trabajo con la familia. La rectora Carolina Scotto elogió la investigación y dijo ayer que es muy probable que alguna de estas medidas pueda convertirse en una ordenanza, previo debate en el Consejo Superior. "Territorios". La investigación mostró que existen "territorios" femeninos y masculinos. Las investigadoras sostienen que "esta segregación horizontal da cuenta del fenómeno por el cual los y las trabajadoras se concentran en determinados sectores y oficios considerados socialmente más adecuados a los estereotipos y roles de género dominantes". Por ejemplo, Lenguas, Trabajo Social, Psicología, Filosofía y las llamadas humanidades son espacios más ocupados por docentes mujeres. Mientras que las ciencias duras, especialmente las ingenierías, física, matemática y en general, el área científico-tecnológica, son ámbitos eminentemente masculinos. Donde más se observa la brecha de género en cuanto a capacitación de posgrado es en las categorías iniciales de la carrera docente, como la de profesoras asistentes: 195 docentes mujeres con titulación de posgrado frente a 143 varones, 36 por ciento más. Otro de los puntos centrales que mostró la encuesta es que las dificultades para compatibilizar la vida profesional con la vida familiar es un problema para las mujeres. En tal sentido, los resultados mostraron que la forma de resolver la conciliación familia-trabajo en las mujeres se manifiesta abandonando o postergando, en mayor medida que los varones, el ámbito laboral-académico y la formación. Así es como las mujeres en un porcentaje mucho mayor que los varones descansan menos y postergan su recreación para cumplir con las múltiples exigencias que suponen la vida cotidiana y el trabajo. En detalle Muestra. Estuvo conformada por 711 docentes, compuestos un 48,1% por varones y 51,9% por mujeres. Equipo femenino. Integrado por Alejandra Domínguez, Jacinta Burijovich, Paola Blanes y Maite Rodigou, del Programa de Género de Extensión. Por Asuntos Académicos, participaron Hebe Goldenhersch, Mónica Balzarini, Alicia Maccagno y Cristina Somazzi. Basado en los resultados del informe de Investigación "Trayectorias Laborales y Academicas de Docentes en la UNC. Brechas de Genero" La investigación conto el apoyo de UNIFEM, y desarrollado en el marco del Programa de Género de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Córdoba, con la coordinación de la Mgter Maite Rodigou y el equipo conformado por Mgter Jacinta Burijovich, Lic Alejandra Dominguez y Lic. Paola Blanes. (www.extension.unc.edu.ar/derechos-de-las-mujeres-en-la-comunidad)
* La voz del Interior 19/11/09
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